viernes, 31 de enero de 2014

INDICACIONES PARA EL MANTENIMIENTO (LUBRICACIÓN)

En este tutorial voy a indicaros algunos consejos para realizar un buen mantenimiento a nuestra bicicleta, a menudo suele pasar que por desconocimiento de algunos detalles realizamos operaciones de mantenimiento que en vez de ayudarnos a alargar la vida de los componentes de nuestra bicicleta lo que conseguimos es el efecto contrario.

Para empezar hay que tener claro y conocer los diferentes tipos de lubricantes y como actúan en determinados casos. Los lubricantes  que se suelen usar en el mantenimiento de la bicicleta son aceites y grasas y es fundamental saber donde tenemos que aplicar los aceites y donde las grasas y que tipos de aceites debemos emplear y que tipo de grasa. Otra consideración muy importante a tener en cuenta es que nunca debemos mezclar distintos tipos de aceites o grasas ya que lo que conseguiremos es contaminarlos y perderán las propiedades de lubricación.

Cuando volvemos de realizar una ruta y traemos la bicicleta llena de barro es muy habitual lavarla con agua a presión en los lavaderos de las estaciones de servicio. Aquí hay que tener especial cuidado y no proyectar directamente con la pistola de presión en las zonas donde se alojan los rodamientos como pueden ser el eje del pedalier, los bujes de las ruedas, las articulaciones de los puentes traseros (en las bicicletas de doble amortiguación las articulaciones suele llevar rodamientos), en la dirección, y especialmente en las horquillas y los amortiguadores. Otra indicación importante es no utilizar el agua a presión a temperaturas altas, en muchas de las estaciones de servicio tienen la opción de lavado con agua caliente, esto puede provocar que dañemos las piezas de plástico como retenes de los amortiguadores y horquillas, juntas, guardapolvos, etc. También podemos dañar las pegatinas e incluso la pintura, por todo esto lo más recomendable es utilizar agua fría.

Una vez que hayamos lavado la bicicleta es muy importante secarla lo más rápidamente posible y posteriormente lubricar las zonas de la transmisión especialmente.

A continuación vamos a conocer algo más sobre los lubricantes, empezaremos por los aceites, existen en el mercado multitud de aceites lubricantes de  diversas características, hay tantos que en muchas ocasiones nos ponen en duda cual es el mejor para cada componente o para cada situación. Lo primero que vamos a hacer es indicar en qué partes de la bicicleta aplicaremos aceites, el uso del aceite lo vamos a limitar a la cadena, los piñones y platos, las barras de los amortiguadores y horquillas en sus partes exteriores, y nada más, en el resto vamos a utilizar grasas. Dejamos a parte el aceite que llevan algunas horquillas y amortiguadores en su interior para la gestión de los rebotes, etc. ya que eso corresponde a otro tipo de mantenimiento más especifico y requiere unos conocimientos algo más complejo.

El aceite que debemos aplicar a la cadena, piñones y platos, ha de ser un aceite específico para trasmisiones,. A diferencia de otros aceites éstos poseen unas características específicas para este fin, suelen ser de una viscosidad suave, sintéticos y con bases de teflon, silicona u otros componentes que mejora el rendimiento en condiciones de climatología adversas, (lluvia, nieve, barro, etc.). Al ser menos espeso que otros aceites tienen la condición de penetrar mejor en las articulaciones de la cadena. No se recomienda el uso de grasas en las cadenas, por varios motivos, el primero porque no penetra bien en las articulaciones y los rodillos de la cadena al ser un lubricante espeso, la segunda es que debido a que tarda bastante tiempo en desprenderse de la cadena se adhieren a ella todo tipo de partículas como polvo, pequeñas piedrecillas, etc. Solo en los casos que vallamos a circular en días muy lluviosos o por zonas donde haya mucho barro se puede utilizar la grasa, pero cuando terminemos la ruta debemos desengrasar la cadena y lubricarla con aceite.

Ay que tener siempre en cuenta que siempre que desengrasemos la cadena o la lavemos con detergentes, seguidamente debemos lubricarla sin dejar pasar tiempo de por medio, ya que los productos desengrasante son altamente oxidante y se nos puede fastidiar la cadena.

No debemos complicarnos mucho la vida en elegir el aceite adecuado para verano, invierno, zonas húmedas, zonas secas, etc. usando un aceite que contenga teflon para el invierno y otro más básico para el verano es suficiente, lo que sí es importante es que siempre que salgamos con nuestra bicicleta comprobemos que la cadena esté perfectamente lubricada. Existen en el mercado grasas en spray específicas para el engrase de cadenas, personalmente no os la recomiendo, aunque es más líquida que la grasa consistente, cuando pasa un tiempo después de su aplicación se espesa y los problemas de adherencia de partículas es el mismo que las demás grasas, estas grasas son más recomendables para las motocicletas, ya que al trabajar a altas revoluciones es más conveniente que dure más tiempo engrasada, ya que el aceite lo perdería muy pronto.

En la lubricación de las fundas que alojan los cables de los cambios y de los frenos, al colocar los nuevos cables debemos engrasarlos con grasa de base sintética para que no dañe las zonas plásticas, es recomendable sustituir los cables al menos una vez cada 2000 kms. ya que éstos sufren estiramientos y pueden partir en el interior de la funda cuando menos lo esperemos. Otra zona importante de engrase son los pulsadores de los cambios, igualmente usaremos grasa sintética.

Normalmente los ejes del pedalier no se les suele hacer un mantenimiento periódico, esto es debido a que muchos de ellos vienen sellados herméticamente como son los cartuchos de ejes de cuadradillo o bien llevan rodamientos sellados como son los sistemas BB-30 o de cazoletas externas. Sólo en los casos que tengamos que sustituir los rodamientos usaremos grasa, la grasa en este caso será distinta usaremos una grasa de montaje o antigripante, nunca debemos engrasar ni lubricar los rodamientos, solo los alojamientos de los mismos, ya que estos vienen con una grasa de fábrica para una duración determinada y si los lubricamos con otras grasas o aceites lo más seguro es que los contaminemos y le acortemos la vida, lo que sí podemos engrasar son los guardapolvos o juntas de estanqueidad que cubren o protegen a los rodamientos con grasa sintética para evitar la entra de humedad.

En los bujes existen varios tipos, en los de rodamientos sellados actuaremos como hemos indicado anteriormente con el eje del pedalier y en los de rodamientos abiertos lo engrasaremos con grasa sintética.

Otro punto importante de engrase son las direcciones, igualmente pueden ser de rodamientos sellados por lo que actuaremos de la misma forma explicada anteriormente, o abierto los cuales engrasaremos con grasa sintética.

En las barras de las horquillas y de los amortiguadores, es recomendable lubricarlas con un poco de aceite de una densidad 10 W 50 o 5 W 50 es recomendable que sea sintético para que no dañe los retenes guardapolvos. el objeto de lubricar las barras no es otro que impedir que entre humedad o polvo dentro de las botellas, al actuar en compresión todos los residuos o agua que estén depositadas en ella serán empujadas hacia el interior.

Otro punto importante que debemos vigilar son las articulaciones del basculante trasero en los casos de bicicletas de doble suspensión, en muchos casos, sobre todo en las bicicletas de alta gama, estas articulaciones llevan rodamientos, los cuales no deben de engrasarse por todo lo dicho anteriormente, pero si han de engrasarse los casquillos pasantes con grasa sintética. En los casos que no lleven rodamientos, deben engrasarse periódicamente también las articulaciones y los casquillos.

Los elementos de los desviadores traseros y delanteros también se deben lubricar periódicamente para ello lo recomendable es hacerlo con aceite sintético que contengan teflon que los proteja de la humedad y se deben lubricar las articulaciones y los muelles.

Para finalizar otro punto que debe estar engrasado son los pivotes de acoplamientos de los frenos V-Braker, igualmente con grasa sintética, y sus articulaciones.

Recomendaciones:

A continuación os voy a dar algunas recomendaciones que aunque muchas de ellas ya hemos echo referencia anteriormente es bueno que queden claras.

- No mezclar aceites ni grasas de distintas características
- No usar aceites minerales en las zonas que existan partes de plásticos o gomas
- No lubricar los rodamientos sellado (traen una grasa específica para su vida útil)
- No usar aceites lubricantes en spray (afloja todo, DW-40, 3 en uno, etc.) para lubricar los elementos, ya que estos aceites poseen propiedades desengrasantes.
- No proyectar agua a presión en las zonas donde existan rodamientos (Pedalier, dirección, amortiguadores, etc.)
- Usar grasa de montaje para las zonas donde se alojen los rodamientos pero no para engrasar
- Usar siempre grasa sintética con base de teflon o siliconas para los engrases en los casos indicados anteriormente, no usar grasa con bases de litio u otras minerales.
- Lubricar seguidamente las piezas que hayamos desengrasado (Piñones, platos, cadenas, etc.)

El buen uso de los elementos de lubricación hará que se alargue la vida de los componentes, evidentemente la periocidad con la que debemos de lubricar los puntos de nuestra bicicleta se verá afectada en función al uso que le demos, pero es recomendable también lubricarla cuando ha estado un periodo largo de tiempo sin usarse.

Espero que este tutorial os haya servido para tener algo más claro como mantener bien lubricada nuestra bicicleta y alargar la vida de los componentes.